En Bizkaia llueve mucho y el tejado es lo primero que sufre. El problema es que nadie se sube a mirarlo hasta que aparece la gotera. Estas son las señales que conviene vigilar.
1. Manchas en el techo del último piso
Una mancha amarillenta o un cerco en el techo es agua que ya ha atravesado la cubierta. Aunque esté seca, volverá con la siguiente lluvia fuerte.
2. Humedad en la caja de escalera
En edificios de vecinos, la parte alta de la escalera suele ser la primera en avisar.
3. Tejas rotas, movidas o con musgo
Desde la calle o desde una ventana alta se ve bastante. El musgo retiene agua y acaba levantando las tejas.
4. Canalones que rebosan o gotean
Si cuando llueve el agua cae por fuera del canalón, está atascado, mal colgado o picado. Esa agua acaba en la fachada.
5. Limahoyas y encuentros con chimeneas
Las limahoyas (las uniones donde se juntan dos aguas del tejado) y el remate alrededor de chimeneas son puntos débiles. Con los años el mortero se agrieta.
6. Pintura que se cae en la fachada alta
Si la parte de arriba de la fachada se desconcha más que el resto, probablemente le llega agua desde la cubierta.
7. El tejado tiene más de 25 o 30 años sin tocar
Aunque no veas nada, a partir de cierta edad conviene una revisión.
Qué hacemos nosotros
Subimos, revisamos y te decimos qué hace falta de verdad. A veces es una reparación puntual: rehacer una limahoya, cambiar unas tejas, sellar una chimenea. Otras veces toca impermeabilizar la cubierta entera. Si hay que cambiar canalones, los ponemos de acero inoxidable, que aguantan mucho más con la humedad y el salitre.
No lo dejes para el verano
Las goteras se reparan mejor con tiempo seco, pero la revisión hay que hacerla en cuanto aparece el aviso. Si tienes una gotera ahora, llámanos.
Las cifras de esta guía son orientativas. Cada obra es distinta: para un precio real, pídenos presupuesto y vamos a verla sin compromiso.
