Las obras de comunidad se atascan más en la junta que en la obra. Estos pasos ayudan a que salga adelante.
1. Tener claro el problema
Una gotera en el último piso, un portal con escalones, una fachada que se cae a trozos o el informe de la ITE. Cuanto más concreto, mejor: fotos, fechas, quién está afectado.
2. Pedir presupuestos comparables
Lo ideal son dos o tres presupuestos que incluyan lo mismo. Pide que estén separados por partidas y que digan el plazo y la garantía. Nosotros los hacemos así para que se puedan comparar sin trampa.
3. Mirar si hay ayudas
Accesibilidad, rehabilitación y eficiencia energética suelen tener subvención. Saber cuánto se puede recuperar cambia mucho el voto. Mira nuestra página de subvenciones.
4. Convocar la junta con tiempo
El administrador incluye la obra en el orden del día y envía los presupuestos con la convocatoria, para que los vecinos lleguen informados.
5. Conocer las mayorías
La Ley de Propiedad Horizontal pide mayorías distintas según el tipo de obra. Las obras necesarias para la conservación del edificio y algunas de accesibilidad tienen un régimen más fácil que las mejoras. Tu administrador te dirá qué mayoría hace falta en cada caso.
6. Decidir cómo se paga
Fondo de reserva, derrama única o derrama en varios meses. Plantear opciones de pago ayuda a que nadie vote en contra solo por el golpe de una vez.
7. Que la empresa vaya a la junta
Si os viene bien, vamos a la junta a explicar la obra y contestar dudas. Se resuelven muchas preguntas en cinco minutos.
Después de aprobarla
Firmamos el contrato con la comunidad, pedimos licencias, avisamos a los vecinos de cada fase y entregamos con garantía de 10 años.
¿Eres administrador de fincas? Mira nuestra página para comunidades de vecinos.
Las cifras de esta guía son orientativas. Cada obra es distinta: para un precio real, pídenos presupuesto y vamos a verla sin compromiso.
